La filosofía de José Mujica
José “Pepe” Mujica fue un hombre muy
admirado y elogiado por su manera de pensar y ver la vida, era un ser sencillo
que a pesar de haber llegado a la presidencia de Uruguay, siempre estuvo sujeto
a sus raíces, recordando de donde venía y hacia donde debía ir. Su estilo de
vida siempre cándido, se caracterizó
por ser una persona relajada, él era de
los que no vivía en el palacio presidencial, no tenía demasiados asistentes, no
viajaba con grandes lujos, por que como él decía “En el fondo, naide es más que
naide”. Aunque al principio esta actitud despertó algunos recelos entre sus
compatriotas al principio, cuando creían que su país sería una vergüenza por
tener un presidente que viaja en un auto viejo, calza alpargatas y maneja un
tractor. Sin embargo el mundo aplaudió una y otra vez su humildad y su
sabiduría.
Su casa tenía que ver con su forma de
pensar, por qué era manera de pelear por su libertad, puesto que un hombre es
libre solo cuando hace lo que le gusta, y que mejor reflejo de aquello que su propio
hogar, por eso es que hay que dedicarle el tiempo a las cosas que a uno
disfruta, por ejemplo si una persona se dedica toda una vida a trabajar para
mantener una casa lujosa, un carro, e infinidades de cosas caras y materiales,
jamás, podrá regocijarse en aquellos pequeños placeres que le ofrece la vida,
por eso para él era importante, tener una casa pequeña pero con muchos
significados en cada rincón de ella. Porque la vida debe ser dependiente de los
artículos materiales para que sea feliz.
Una persona a lo largo del tiempo
necesita un margen de cohesión social, es decir que posea el sentido de
pertenencia hacia un pueblo, país, ideología, etc. Las personas necesitan saber
que son parte de algo más grande, que de una u otra forma los necesitaba para avanzar
por más minúsculo que sea el esfuerzo que ellos representen ante aquel gran
conjunto. Las personas no compran los enseres con dinero, no, ellas compran sus
utensilios y de más, con el tiempo de su vida que gastaron para obtener el
dinero, que no representa más que eso.
Para construir cosas de cambios
esenciales, se necesita construir herramientas colectivas, hay que construir sistemáticamente,
con paciencia, una persona necesita mucha perseverancia para construir algo, de
otra manera no se lograra que las demás personas crean en la filosofía que se
quiere establecer. Para un presidente es importante motivar al pueblo a que
confíe en ti para que pueda creer en las cosas que tú quieres hacer, eso es a
lo que se le llama poder político.
Dentro del gobierno y la filosofía de José Mujica hubo dos
contradicciones, los que se encontraban
en un estado muy racional, que preferían el capitalismo y luego se
encontraban los radicalistas, que a pesar de todo ignoraban los hechos anteriores
y vendían la imagen de que nada había
pasado en el mundo, ambas ideologías de conformismo. Entonces aparece Mujica
con una nueva forma de pensar, trayendo varios cambios en Uruguay, de manera
que se establezca un equilibrio, estableciendo el socialismo como una doctrina,
que permita que el país se desarrolle equitativamente.
Según Mujica la palabra "multiculturalista"
que se ha puesto de moda, es evidente para Mujica que la diversidad no se ha
incluido todavía como política de Estado. Esta palabra la dijo cuándo fue
cuestionado por su controversial decisión de legalizar el aborto y, además, la
aprovechó para recordarles a la conductora y a los escuchas, que Europa no es,
necesariamente, el centro del mundo, sino una más de las civilizaciones que
conviven dentro de él.
Lo que buscaba José era mejorar su querido país, por eso muchas veces fue
criticado pero él creía que para lograr aunque sea un pequeño cambio, se debía
tomar medidas, una vez manifestó que “Ninguna adicción, salvo la del amor, es
recomendable”, un presidente que vela por el bienestar de los jóvenes, se está
preocupando por cuidar el futuro del país que está gobernando en aquel momento.
La vida de José Mujica era simple, pero feliz
y para el completa, el siempre vivió basado en su filosofía, que
impartió durante el tiempo de su mandato, al resto del mundo, dejando grandes e
imborrables huellas que duraran a través de los tiempo, y que posiblemente
cambie muchas vidas.
